Webcraft
ES | EN Jugar

Cómo jugar en el navegador

No hay nada que descargar ni que instalar: abres la página, creas un mundo y ya estás dentro. Esta guía cubre lo que necesitas saber el primer día.

Qué necesitas

Un navegador de escritorio o móvil razonablemente reciente con soporte de WebGL2, que es la tecnología con la que se dibuja el mundo en 3D. Las versiones actuales de Chrome, Edge, Firefox y Safari lo traen activado de serie. Si la pantalla se queda en negro o aparece un error de gráficos, casi siempre es porque el navegador está desactualizado o porque la aceleración por hardware está desactivada en sus ajustes.

Conviene además tener espacio libre en disco: los mundos se guardan dentro del navegador, en tu propio equipo, y un mundo explorado a fondo puede ocupar bastante.

Crear tu primer mundo

Desde el menú principal entra en el modo de un jugador y crea un mundo nuevo. Podrás elegir la versión del juego con la que se genera: el cliente admite un rango amplio, desde la 1.8 hasta las 1.21.x. Si no tienes preferencia, quédate con la que viene marcada por defecto, que es la más probada.

La generación del terreno y toda la lógica del mundo ocurren en tu propio dispositivo. No hay servidor de por medio y no hace falta cuenta ni registro para jugar solo.

Controles de teclado

Son los habituales del género, así que si vienes de un juego parecido no tendrás que reaprender nada. Todas las teclas se pueden cambiar desde los ajustes.

AcciónTecla
MoverseW A S D
SaltarEspacio
AgacharseShift
InventarioE
Soltar objetoQ
Cambiar de manoF
ChatT o Enter
ZoomC
Cambiar de vistaF5
Datos de depuraciónF3
Menú de pausaEsc

Para mirar alrededor, el juego captura el puntero del ratón al hacer clic en la ventana. Con Esc lo liberas y vuelves a tener el cursor del sistema.

Controles en móvil y tablet

En pantallas táctiles la interfaz cambia sola: aparece un joystick virtual para moverte, el resto de la pantalla sirve para girar la cámara, y se muestra una fila de botones para las acciones que en teclado ocupan una tecla. De serie vienen el selector de bloque, la lista de jugadores, el chat, el menú de pausa y la información de depuración.

Se juega mejor en horizontal y con el móvil enchufado: un juego 3D exige a la GPU y gasta batería a buen ritmo.

Cómo se guardan los mundos

Los mundos viven en el almacenamiento del propio navegador (IndexedDB), no en un servidor nuestro. Eso tiene una consecuencia importante que conviene entender desde el principio: son datos del navegador, y si borras los datos de navegación del sitio, o usas una ventana de incógnito, desaparecen con ellos.

La página pide permiso de almacenamiento persistente para que el navegador no los descarte por su cuenta cuando necesite espacio. Acéptalo cuando te lo pregunte.

Haz copias de tus mundos. Un mundo que te importe no debería existir solo dentro del navegador. Expórtalo de vez en cuando y guarda el archivo donde guardes el resto de tus cosas.

Exportar e importar

Desde la lista de mundos puedes exportar cualquiera de dos maneras: eligiendo una carpeta de tu equipo donde se escribirán los archivos (la opción recomendada, disponible en los navegadores que soportan el acceso al sistema de archivos), o descargando un ZIP, que funciona en todas partes.

La importación va en el mismo sentido: puedes abrir un mundo desde un ZIP o desde una carpeta, incluso arrastrándolos sobre la ventana. El formato es el estándar de las partidas guardadas, así que un mundo exportado desde aquí se puede seguir jugando en otro sitio, y al revés.

Si algo va lento

Lo primero que hay que bajar es la distancia de renderizado, en los ajustes de vídeo: es con diferencia lo que más cuesta. Cerrar otras pestañas pesadas también se nota, porque todas comparten la misma GPU. Y si el navegador tiene desactivada la aceleración por hardware, el juego intentará dibujar por software y la experiencia será mala en cualquier equipo.